GIUSEPPE VERDI

LOS PERSONAJES DE SU ENTORNO

 

BAREZZI ANTONIO (1790-1867):


Fue el gran benefactor de Giuseppe Verdi. Se hizo cargo del joven cuando éste tenía una edad entre once y doce años, financiando personalmente su educación y enseñanza musical con la convicción que podía llegar a ser, en el futuro, un genio de la música. Barezzi, amante de Mozart y Haydn, era también Director de la Filarmónica de Busseto, donde Verdi comenzó sus estudios con el Maestro Provesi antes de completarlos en Milán. Actualmente, la mansión de Barezzi, en Via Roma de Busseto, se ha convertido en uno de los museos de Giuseppe Verdi. En la entrada, es visible una placa de mármol y bronce donde están grabadas las palabras que Arrigo Boito escribió en el año 1913 como recuerdo del Maestro, su gran amigo.


BAREZZI MARGARITA
(1814-1840):


Hija de Antonio Barezzi, fue la primera esposa de Giuseppe Verdi. Se casaron el 4 de mayo de 1836 luego de un largo noviazgo mantenido durante los estudios que Verdi realizaba en Milán. Tuvieron dos hijos: Virginia, que falleció en agosto de 1837 a los pocos meses, e Icilio Romano, que también murió a principio de 1840 en Milán, cuando el Maestro se había radicado con su familia en esa Ciudad.
Lamentablemente Margarita, su joven esposa, falleció también víctima de una repentina enfermedad en el mes de Junio del mismo año. Tenía solamente 26 años de edad.

PROVESI FERDINANDO (1770-1833):


Maestro de Música. Vivió largo tiempo en Busseto, donde fue Maestro de Capilla en la Catedral de San Bartolomeo. Actuó también como organista oficial. Fue el primer maestro de Música de Giuseppe Verdi, cuando éste demostró sus excelentes condiciones musicales luego de tocar algunos años la espineta en su pueblo natal. Provesi enseñó a Verdi de acuerdo a las indicaciones de Antonio Barezzi, Presidente de la Filarmónica de esa Ciudad. Provesi siguió enseñando por varios años al joven, hasta que éste viajó a Milán para completar sus estudios.

LAVIGNA VINCENZO (1767-1836):


Compositor de óperas. En el año 1802 presentó en el Teatro Alla Scala su ópera “Médico a la fuerza” entre otras más. También, en ese año, fue nombrado Maestro de Clavicémbalo para actuar en el mismo Teatro. Algunos años más tarde, fue nombrado Maestro de Solfeo en el célebre Conservatorio de Música de Milán. También compuso música para órgano.
Conoció a Giuseppe Verdi cuando éste fue rechazado en sus exámenes para ingresar en el mismo Conservatorio. A partir de entonces, actuó como su nuevo maestro para terminar su preparación musical. Fue amigo y protector del joven Verdi y lo ayudó también a relacionarse, abriendo al mismo muchas puertas en el ambiente artístico de Milán, siendo además su consejero. Cuando falleció el Maestro Laviña, Verdi decidió regresar a Busseto.

MERELLI BARTOLOMEO (1793-1879):


Fue condiscípulo del compositor Gaetano Donizetti (1797-1848), para el cual escribió los libretos de sus primeras cuatro óperas y dos más para Simón Mayr (1763-1845). Fue agente teatral en Viena, actuando como Inspector de los Teatros Reales. Luego viajó, ya como Empresario Teatral, a París, Pietroburgo, Berlín, Londres y nuevamente a Viena. Más tarde regresó a Milán, donde fue Empresario del Teatro Alla Scala. Conoció a Verdi, al cual otorgó su confianza para que presentara su ópera “Oberto” y también la ”Un día de Reino”, que fracasó. Sin embargo le concedió otro libreto, “Nabucodonosor” para que lo musicara, La ópera, luego llamada “Nabucco” , representó el inicio de la fama del Maestro.

STREPPONI GIUSEPPINA (1815-1897):


Cantante con voz de soprano. Se diplomó con honores en “canto” en el Conservatorio de Milán, y su carrera fue muy rápida. Debutó en Trieste, con solo veinte años, actuando en el melodrama jocoso “Matilde de Shabrán”, música de Rossini y libreto de Gaetano Ferretti. Su éxito personal fue muy grande por ser dueña de un trino maravilloso y no solamente, también demostró una notable representación escénica. A partir de entonces, y con el tiempo, mejoraron sus condiciones de actriz y muy pronto comenzó a competir con colegas de mucho renombre, como la Malibrán, la Tadolini, etcétera. A sus otras condiciones, se le reconocía también la claridad con que pronunciaba las palabras del libreto. En la plenitud, sus innatas dotes de actriz hicieron de ella una verdadera “primadonna”. En los años 1840 y 1842, la Strepponi representaba el punto de fuerza de las compañías de canto formadas por distintos empresarios en varias ciudades, como Venecia, Verona, Milán y también Florencia. Estas compañías tenían continuos compromisos con teatros de renombre y, por eso, debía actuar casi sin descanso en distintos roles con una actividad estresante.
Sus éxitos profesionales no fueron, sin embargo, acompañados por una feliz vida personal. Tuvo muchos problemas por algunos embarazos clandestinos, que trataba de esconder hasta donde podía. Luego, se vio obligada a entregar sus bebés en adopción para no arruinar su prestigio de gran actriz. Fue amiga de Donizetti, que la trataba afectuosamente, pero el músico se alejó pronto de ella. Su vida tan intensa comprometía también su salud, pero no podía dejar de trabajar por las necesidades financieras que surgían por el mantenimiento de sus hijos entregados en adopción.

Conoció a Verdi por medio del maestro Laviña y por la presentación de la ópera Oberto. Luego, cuando Verdi perdió toda su familia, Strepponi se acercó más al Maestro para confortarlo y aconsejarlo luego de su fracaso con su segunda ópera “Un giorno di Regno”. Seguidamente, utilizó su prestigio personal con Merelli, empresario del Teatro Alla Scala, para que le confiara el libreto de “Nabucco”. Tanto fue su empeño, que quiso interpretar la ópera en su presentación, contribuyendo en los trabajos de preparación, dando consejos y tomando disposiciones hasta en la coreografía. Después del éxito de Verdi, Strepponi no pudo continuar con la vida de antes. Su salud comenzó a verse afectada y su voz estaba decayendo, hasta que dejó el canto. Viajó entonces a París, donde organizó una escuela de canto, sin dejar de conectarse frecuentemente con Milán y con Giuseppe Verdi. Era una mujer muy organizada y también altruista; siempre mantuvo su independencia económica, cuidando además a una hermana muy enferma. Tenía valores personales, a pesar de su vida sentimental tan desordenada. Verdi conocía muy bien estos valores y le estaba también muy agradecido por su gran ayuda en los momento más trágicos de su vida y por el apoyo recibido para estrenar sus óperas.

En 1848 Verdi la visitó a París y decidieron convivir, estableciéndose en Passy, una localidad cercana e esa Ciudad. Fue muy frustrante la reunión de Verdi con Barezzi (su benefactor y padre de su primer esposa fallecida); el Maestro lo llamó a París expresamente para comunicarle su decisión. Su ex suegro tomó muy entristecido el hecho cumplido. Más tarde, Verdi y Strepponi se mudaron separadamente a Busseto, donde ocuparon el Palacio Cavalli, en espera de ocupar la gran casa de Santa Ágata, adquirida tiempo atrás por Verdi, mansión que se estaba refaccionando. En Busseto, recibieron un fuerte rechazo por parte del pueblo, con insultos y vidrios rotos por tiro de piedras en las ventanas de las habitaciones. La pareja soportó con paciencia estos problemas hasta que pudieron ocupar Santa Ágata, que hoy está cuidada con el nombre de Villa Verdi, y donde existe también un importante museo.

A partir de entonces, la pareja se estabilizó y los valores de Giuseppina Strepponi, que el Maestro llamaba cariñosamente Peppina, comenzaron a dar sus frutos. Ella era muy capacitada en todo: organizaba y ayudaba a Verdi en su trabajo, buscando temas, concretando reuniones y también colaboraba poniendo orden en el manejo de los grandes intereses económicos que seguían aumentando. Se realizaron muchas inversiones, especialmente en terrenos, campos y propiedades. También se efectuaron numerosas beneficencias (el Maestro nunca se olvidó de los pobres y de los necesitados). En el año 1859, Verdi y Strepponi se casaron, regularizando su convivencia. Tenían 46 y 44 años respectivamente. Peppina fue una compañera insustituible para Verdi, hasta su fallecimiento. A partir de entonces, la vida de Verdi cambió mucho, quedándose a vivir en Milán con mucha frecuencia. En el testamento del Maestro, figura su firme voluntad de ser sepultado con su esposa, en la Casa de Reposo para Músicos. Esta conmovedora decisión indica la profunda unión que había entre ellos.

BOITO ARRIGO (1842-1918):


Poeta, Escritor, Compositor y Libretista. Estudió en el Conservatorio de Milán, donde se diplomó en violín y piano. En el año 1865 viajó a París con una beca de estudio, tomando contactos con el célebre escritor Víctor Hugo y los músicos Gioacchino Rossini, Héctor Beriloz y otros. Visitó luego Polonia, Alemania, Bélgica e Inglaterra. Luego regresó a Italia entusiasmado con nuevas ideas, fruto de sus contactos en los diversos ambientes artísticos y culturales europeos. Se estableció definitivamente en Milán, donde trabajó como crítico literario, escribiendo también el libreto de “Mefistofele”, basado en la leyenda del “Fausto” dr Johann Wolfgang von Goethe. Esta ópera, musicada por él, fue inaugurada en el Teatro Alla Scala en 1868, no siendo muy bien aceptada, tanto que Boito la reelaboró totalmente, presentándola de nuevo en Bolonia en el año 1875, con pleno éxito.

Boito escribió, en total, diez libretos, entre los cuales se destaca “La Gioconda” (1876), musicado por Emilcare Ponchielli. Además escribió los libretos de: “Amleto” (1865), “Un Tramonto” (1873), “La Falce” (1875), “Semira” (1877), “Ero y Leandro” (1879). Todos estos, antes de los muy famosos “Otello” (1883) y “Falstaff” (1893), que fueron musicados por Giuseppe Verdi. También, para Verdi, reelaboró el libreto de “Simon Boccanegra” en 1881. Boito comenzó su amistad con Verdi justamente cuando, por indicación del editor musical Giulio Ricordi, se encontró con él en 1879 para iniciar la redacción del libreto para la ópera “Otello”. Esa amistad siguió, y es por insistencia de Boito que Verdi compuso la última ópera “Falstaff”, utilizando su libreto basado en la obra de William Shakespeare “Las alegres comadres de Windsor”, donde la acción se desarrolla en el siglo XV.
Lamentablemente, Boito falleció antes de haber estrenado su ópera cumbre “Nerón”, por estar todavía incompleta. Por intermedio de Arturo Toscanini, se terminó la obra, que se inauguró en el Teatro Alla Scala de Milán en 1924.

De la vida personal de Arrigo Boito se recuerda su relación sentimental con la famosa actriz Eleonora Duse, para la cual efectuó varias traducciones, entre la cuales figuran “Antonio y Cleopatra” y, parcialmente, “Romeo y Julieta”.
Boito estuvo presente cuando falleció Giuseppe Verdi en el hotel de “via Manzoni” en Milán. En el 1913 redactó las frases que recuerdan al Maestro, grabadas en la gran placa que está colocada en la entrada del palacio de Via Roma, en Busseto, ex mansión de Antonio Barezzi, donde Verdi comenzó su vida personal y artística.


VERDI CARLO, su padre (1785-1867):


La relación de Giuseppe Verdi con su padre Carlos, quedó casi siempre en la sombra por dos motivos: el primero, por la actuación en la vida del Maestro de su gran benefactor Antonio Barezzi que, financiando sus estudios, lo ayudó para que llegase a la fama y, por el segundo, la discreción del propio Verdi, que dejó pocos rastros sobre la intimidad de esa relación (pidió también a su heredera, María Filomena Verdi, que destruyera toda su documentación personal).
Lo que se conoce, es que el padre de Verdi, cuando el Maestro comenzó a tener intereses económicos importantes por su trabajo, solicitó al hijo el manejo de los mismos, recibiendo una fuerte negativa. Además, se sabe que los padres de Verdi dejaron el despacho de bebidas que tenían en Roncole (la casa era alquilada), para transferirse a Santa Ágata cuando Verdi adquirió esa propiedad, con el supuesto motivo de vigilar las restauraciones que se estaban realizando en la casa principal. A continuación, el padre de Verdi comenzó a acumular deudas, sostenido por la fama de su hijo. El Maestro, al enterarse del problema, y por intermedio del notario Bavagnoli, pagó todas las deudas y asignó una pensión vitalicia al padre, con la condición que dejara Santa Ágata. Carlo Verdi y su esposa se mudaron entonces a la localidad de Vidalenzo. Al cumplirse este arreglo, las relaciones de Giuseppe Verdi con su padre quedaron muy comprometidas. Sin embargo, en el testamento del Maestro, se encuentran reconocimientos importantes para los descendientes de su familia.

VERDI MARIA FILOMENA:


Era una prima en segundo grado de Giuseppe Verdi y fue adoptada por el Maestro y su esposa en el año 1867. Su origen fue el siguiente: Giuseppe Verdi tenía un hermano de nombre Marcos, el cual, al casarse, tuvo nueve hijos, el sexto de los cuales se llamó José. Cuando José se casó, tuvo a su vez numerosos hijos, el quinto de los cuales era una nena a la que llamaron Filomena. Fue justamente Filomena la que Verdi y su esposa adoptaron con el nombre de María Filomena Verdi. En el año 1878, María se casó con Alberto Carrara, hijo de Angiolo Carrara, importante notario de Busseto, que tenía también a Verdi como cliente y amigo.
María Filomena Carrara Verdi fue luego heredera universal de Giuseppe Verdi y nombrada adenás, en el testamento, como ejecutora de sus últimas voluntades. Su esposo, Alberto Carrara, figura también como beneficiario en el mismo testamento.
Nació, con el matrimonio de María Filomena, la Dinastía Carrara-Verdi, que todavía hoy reside en la casa de Santa Ágata. La Administradora actual de la casa y del museo es Emanuela Carrara Verdi, segunda sobrina de María Filomena. Visitantes de todo el mundo concurren constantemente a Santa Ágata, incluyendo grandes figuras del Arte, de la Política y de la Ciencia. Recientemente, la visitaron los Astronautas de la sonda espacial MIR.

LOS CANTANTES:


Verdi tuvo muchísimos contactos, y también problemas, con los cantantes de sus óperas. Le resultaba muy difícil coordinar los valores de cada uno de ellos para lograr una representación armónica del conjunto musical. La influencia de Rossini era notable en los tiempos de Verdi, con enfoques representativos totalmente distintos. Las óperas de Rossini tendían a lo bufo, mientras las de Verdi eran trágicas. De acuerdo con eso, los cantantes sobresalientes en las óperas bufas no eran siempre adecuados para actuar con excelencias en las trágicas. Fundamentalmente, había diferencias en la tonalidad de voz y también en las posturas interpretativas. Como ejemplo, vale la pena recordar el casi fracaso de La Traviata, cuando se presentó por primera vez en Venecia. Verdi, casi desesperado, pensó en un rotundo fiasco, a pesar de que el público festejó su música. En efecto, los cantantes no "entendieron" la ópera y no actuaron como Verdi esperaba. En efecto, no "vivieron" las situaciones emotivas y dramáticas y, por lo tanto, no pudieron expresarlas en la escena. Por este motivo, Verdi insistía muchísimo en las pruebas previas a la presentación de cada ópera, y presionaba a los cantantes hasta con severidad. Algunas caricaturas del Maestro, publicadas en la época, reflejaban esta característica de Verdi.

LOS LIBRETISTAS:


Giuseppe Verdi tuvo, en total, diez libretistas. Hasta la ópera “Nabucco”, Verdi compuso sus primeras óperas (tres en total), en base a libretos existentes; las últimas de ellas ("Un Giorno di Regno" y "Nabucco") le fueron asignados por Bartolomeo Merelli, empresario del Teatro Alla Scala. A partir de entonces, era Verdi que contrataba los libretistas, modificando y proponiendo temas para utilizarlos en sus óperas.
Su labor fue muy extensa con ellos en jornadas de mucho trabajo. A pesar de la tradicional exigencia y severidad que tenía el Maestro, tuvo muy buena amistad con todos ellos, logrando resultados extraordinarios.
Es interesante mostrar la siguiente tabla, para analizar el progreso de las tares realizadas durante la vida del Maestro con sus libretistas:

LIBRETISTA CANT.
ÓPERAS
Temistocle Solera
1815-1878
5
Oberto
Nabucco
I Lombardi alla 1°Crociata
Giovanna d’Arco,
Attila.
Francesco Maria Piave
1810-1867
9
Ernani
I due Foscari
Macbeth
Il Corsaro
Stiffelio
La Traviata,
Simon Boccanegra
Rigoletto
La Forza del Destino.
Salvatore Cammarano
1801-1852
4
Alzira
La Battaglia di Legnano
Lucia Miller
Il Trovatore.
Arrigo Boito
1842-1918
2
Otello
Falstaff.

 

Hubo seis libretistas más, con una sola producción. Son los siguientes:

Felice Romani = Un Giono di Regno;
Andrea Maffei = I Masnadieri;
Eugéne Scribe = I Vespri Siciliani;
Joseph Méry
= Don Carlos;
Andrea Ghislanzoni = Aida;
Antonio Somma = Un Ballo in Maschera.

Esta secuencia nos indica la cantidad de libretos redactados y óperas presentadas por el equipo de trabajo compuesto por
Giuseppe Verdi + Libretista de turno. El caso de Arrigo Boito, con solamente dos óperas, se debe a la edad del Maestro y a la juventud de Boito.

LA CENSURA:


En los tiempos anteriores a la unidad de Italia, muchos territorios eran controlados por potencias extranjeras, las cuales no veían de buen grado que los teatros representaran óperas cuyo contenido
podría tener algún significado perjudicial para sus intereses. Por ese motivo, ponían censores que controlaban los relatos de los libretos, dispuestos a intervenir cuando había sospecha de que éstos pudieran ser interpretados por el pueblo como ejemplos para alguna acción atentatoria contra su autoridad, o favorables a ideas revolucionarias, teniendo en cuenta que toda Italia estaba de pie, tanto políticamente como con las armas, en la búsqueda de su independencia.

Con respecto a las óperas de Verdi, algunas veces los censores hicieron cambiar los personajes y también transportar los lugares de acción a otros territorios. Esto pasó, por ejemplo, con “
Rigoletto”.
El tema fue tomado de una novela de
Víctor Hugo , titulada “El Rey se divierte”, donde se ilustraba como Francisco l, Rey de Francia, pasaba su tiempo seduciendo a las damas de la corte. Debido a la censura, el libreto cambió la corte francesa por el Ducado de Mantua, con el mismo Duque como personaje principal.
La misma situación pasó con el libreto de Antonio Somma “
Un Ballo in Maschera”. El tema original (se trata de un hecho histórico), había sido tomado anteriormente por el libretista Eugéne Scribe (desde un relato de Shakespeare) para el compositor Daniel Auber. Somma quiso repetir el tema con otra presentación. El hecho relatado (en el original) fue el regicidio del Rey Gustavo lll de Suecia. En el nuevo libreto, Smma presentó al mismo Rey como persona dominada por un tío, y luego asesinado. Verdi deseaba estrenar la nueva ópera en Nápoles, aprovechando que el Teatro San Carlos de esa Ciudad le había solicitado una representación. Naturalmente, la censura de los Borbones pidió que se cambiara el significado político del regicidio , derivándolo a un hecho personal, quitando la presencia del Rey y muchas cosas más. Verdi, que había viajado a Nápoles con su esposa en barco desde Génova para tratar el tema, discutió mucho con los censores, pero no se llegó a ningún arreglo, y la ópera no pudo representarse. Hasta intervino la justicia, pero sin consecuencias. De todas maneras la ópera fue cambiada, llevando la ciudad de Estocolmo a Massachussets, en territorio americano, y el Rey Gustavo se transformó en el Conde Warwick, Gobernador de esa región. La ópera fue presentada el 17 Febrero de 1859 en el Teatro Apolo de Roma, con éxito.

También otras óperas de Verdi tuvieron problemas al ser presentadas por primera vez, como por ejemplo
Ernani y Don Carlos, especialmente esta última. La misma tenía como base un hecho histórico tomado de un drama de Federico Schiller. Don Carlos fue un personaje real, hijo de Francisco ll de España y nieto del gran emperador Carlos V (Nació en 1545 y murió en prisión, donde su padre lo puso). La ópera relata que Don Carlos, infante de España, tenía amores con la princesa francesa Isabel de Valois (que también estaba prometida oficialmente con él). El tremendo drama pasional se desató cuando, por razones políticas, Isabel tuvo que casarse con Francisco ll, padre de Don Carlos. En la ópera, se presenta también el Gran Inquisidor de España.

LAS CARICATURAS:

En tiempos tan fervientes como los que se vivieron durante la independencia italiana, los temas que inspiraban a los creadores de caricaturas eran infinitos, pero la moderación era siempre una buena medicina para no terminar entre rejas. Entonces la imaginación, aliada con la picardía, encontraba siempre una salida no tan comprometedora para lucirse sin muchos problemas. Por ejemplo, los creadores utilizaban las figuras como Giuseppe Verdi, Cavour, Manzoni, Rossini, etcétera, mostrándolos en reuniones o en presencias de los que se querían abuchear, dando énfasis al dibujo para desmerecer a estos. Mostramos, como ejemplo, un par de caricaturas donde justamente se aprovechó la figura de Giuseppe Verdi, cuando cumplía funciones relacionadas con su trabajo, al lado de personas indeseables. Una de  estas muestra el diálogo de Verdi con los inspectores borbónicos de la censura, y la otra corresponde al estreno en París de la ópera “Don Carlos”, cuando Napoleón lll agasajó al Maestro.

Con respecto a Verdi, hubo una infinidad de caricaturas dirigidas a su persona, todas para poner el punto sobre particularidades de su vida y muy especialmente sobre su trabajo. Por ejemplo era proverbial su puntualidad, como la insistente crítica que dirigía a los cantantes durante las pruebas de teatro para las óperas. Otras eran dirigidas a sus buenos negocios, el ingreso de dinero, a la compra de propiedades, etcétera. Verdi se reía mucho cuando las leía.

Anécdotas:

Los exámenes de Verdi en el Conservatorio:
Cuando Verdi llegó a la fama, el Conservatorio de Milán fue contestado duramente por todos, debido a que el Maestro fue rechazado en su examen de ingreso a esa Institución. Sin embargo, en cierto momento de su edad avanzada, alguien alcanzó a Verdi las hojas del examen que él presentó al Conservatorio de Milán, cuando intentaba inscribirse como estudiante. Verdi las miró y dijo textualmente: “tenían razón, lo que veo aquí no tiene ningún valor musical”.

La laboriosidad del Maestro:
Comenzando con “Nabucco” en 1842 y hasta 1851, Verdi presentó por lo menos una ópera por año, ya que compuso dos en los años 1844, 1845, 1847 y 1849.

En 1852 no hubo ninguna, pero en 1853 estrenó dos. A partir de ese momento las presentaciones se fueron espaciando. Hubo una en los años 1855, 1857, 1859, 1862, 1867.
1871, 1887 y la última, “Falstaff” en 1893.
Si agregamos las dos primeras (“Oberto” 1839 y “Un día de Reino” 1840), Verdi compuso un total de 25 óperas.

El Jardinero
Es ilustrativo el relato referido a uno de los jardineros de Santa Ágata. Le tenía tanto respeto al Maestro que, cada vez que se cruzaba con él, se ponía en posición de firme (anécdota narrada por Emanuela Carrara Verdi, administradora de Villa Verdi, en Santa Ágata).

Una época musical muy floreciente:
Durante la vida de Giuseppe Verdi, varios músicos de gran celebridad nacieron y murieron. Los siguientes son algunos de los ellos:

Nacidos y fallecidos durante la vida de Verdi:

Gounod (1818-1893); Offenbach (1819-1880);
Borodin (1833-1887; Tchaikovsky (1840-1893);
Brahms (1833-1897); Wagner (1813-1883).

Nacidos antes de Verdi y fallecidos durante su vida:

Beethoven (1770-1827); Schubert (1797-1828);
Bellini
(1801-1835); Paganini (1782-1840)
Donizetti (1797-1848); Schumann (1810-1849);
Rossini
(1792-1868); Beriloz (1803-1869);
Bizet (1810-1886); Liszt (1811-1883).

Nacidos durante la vida de Verdi y en vida al fallecer Verdi:

Dvorak (1841-1904); Grieg (1843-1907);
Leoncavallo
(1857-1919); Puccini (1858-1924);
Debussy (1862-1918); Sibelius (1865-1957);
Lehar
(1870-1948); Stravinsky (1882-1971);
Gershwin (1898-1937).


Adolfo Ruspini