PROGRAMA DE ORIENTACIÓN
PSICOLÓGICA

GRUPOS DE AUTOAYUDA


GENERALIDADES


Los grupos de autoayuda constituyen una herramienta gratuita muy valiosa para sostener psicológicamente a las personas que los integran, considerando que todas ellas comparten situaciones estresantes originadas por una causa común. Cabe destacar que existen muchos trastornos psicológicos que originan distintas angustias y diferentes miedos, los que inducen a formar grupos “específicos” de autoayuda para su tratamiento en cada caso. Los grupos deben estar organizados para hacer frente a los problemas característicos que los afectan.

En el desarrollo de las conversaciones grupales se comparten experiencias, fortalezas y esperanzas relativas al proceso de recuperación psicológicas de los todos las integrantes.
Efectivamente, el objetivo de los grupos es el de constituir una red que sirva como base de apoyo para sostener y recuperar a todos sus miembros. Como primera ventaja, los grupos pueden facilitar la disminución del malestar psicológico de un integrante cuando éste comparte con otras personas sus propias dificultades y tome conciencia de que no es el único que sufre este trastorno, ni que tampoco es tan raro. Una de las razones de un grupo de autoayuda es lograr la comprensión del problema y compartirlo plenamente, consiguiendo información, orientación y aliento para enfrentar los problemas comunes.

Los grupos son abiertos y pueden están coordinados por pacientes recuperados. Es importante tener en cuenta que los mismos no reemplazan un tratamiento profesional, pero permiten lograr una orientación acerca de cómo abordar el problema y comenzar, escuchando a los otros, a incorporar las primeras armas en la lucha por la recuperación.
La participación en las reuniones no cuesta dinero y es abordable sin más requisitos para quienes desean luchar por su recuperación. Las reuniones son regularmente cerradas, o sea que son solo para sus integrantes.
Un principio importante de la autoayuda (que la diferencia de la terapia) es que en un grupo, los participantes se apoyan mutuamente al ayudarse a sí mismas.

Con el apoyo del grupo, un participante puede:

Aprender a confiar en si mismo y en sus percepciones.
Desarrollar su propio autoestima, recuperando su dignidad.
Superar su impotencia y el sentimiento de soledad frente al problema.
Intercambiar experiencias con otros participantes.
Complementarse con las experiencias y las ideas que surgen en el grupo.
Apreciar su propia fuerza entendiendo los problemas de los demás.
Desarrollar capacidades para actuar correctamente en sus propios conflictos.

COMO SE FORMA UN GRUPO

Cualquier persona puede acudir a un Grupo de Autoayuda cuando conoce su existencia por amigos o bien cuando recurre a un profesional para su atención y éste se lo aconseja. Un grupo no debe ser muy amplio; lo aconsejable son 6/8 integrantes.

Es conveniente que el grupo se reúna en un ambiente cómodo, donde nadie se pueda inhibir durante las sesiones. Las integrantes deberán estar libres de cualquier dependencia de fármacos que afecten su estabilidad normal, porque impedirían su trabajo en equipo.

Antes de adherir a un grupo, un integrante debería reflexionar sobre sus posibles dudas o preguntas íntimas, como sus reales motivaciones para ingresar al mismo, si es el momento apropiado para su ingreso, si tiene una fuerte voluntad de recuperarse, si cuenta con energía suficiente para participar activamente en las reuniones, si está predispuesto a revelar al grupo su situación particular y hasta que punto quiere conservar su anonimato. Lo más adecuado es que desarrolle este proceso con el profesional que lo atiende.

Loa participantes del grupo tienen derecho a decidir sobre la permanencia en él de cualquiera de sus integrantes. Es una decisión difícil que debe ser tomada por el resto del grupo cuando la persona que se piensa separar sobrecarga las reuniones colectivas impidiendo el trabajo conjunto.

Debe tenerse en cuenta que el trabajo del grupo no es dedicar un mayor o más intenso tiempo al problema de algún participante en particular. El grupo debe encontrar tiempo y dedicarlo a relajarse y a fortalecerse como colectivo. Cuando alguien ha hecho su relato y ha escuchado las reacciones de los demás, es necesario que él mismo reflexione sobre cómo se sintió compartiendo con el grupo algo tan íntimo y personal.

NORMAS DEL GRUPO

Es necesario que el grupo esté constituido por personas que voluntariamente deseen pertenecer en él, y entre los que exista cierta afinidad.
El grupo tiene posibilidad de establecer su propio ritmo de trabajo, determinar la cantidad y duración de las pausas, adecuar el horario a sus necesidades, etc.
Hablar siempre uno por vez, regulado por el coordinador.
Dar la oportunidad a cada una de terminar lo que quiere decir.
Saber escuchar con consideración.
Preguntar para entender mejor cada situación. Las preguntas que expresan interés y que no suponen valoraciones son las mejor acogidas y las más positivas. En todo caso, lo que más importa es la intención con que se hace la pregunta.
Reflexionar antes de emitir opiniones. Las mismas pueden lastimar o inhibir.
Dirigirse directamente a cada persona al hablarle.
Prestar atención a quien está hablando, acompañando y apoyando la expresión de sus sentimientos. No dar consejos, suelen irritar.
Cuando una persona habla sobre si misma relatando las propias experiencias, es necesaria una atmósfera de confianza y de comodidad. Debe existir un ambiente confortable.
Reconocer y alimentar las fortalezas personales: ¿qué puedo hacer, qué he alcanzado hasta ahora, qué logros soy capaz de alcanzar ahora que antes no podía lograr, qué capacidades especiales he desarrollado a lo largo de mi vida, qué aspectos positivos hay en mis mecanismos de sobrevivencia.
Hay que dejar un margen de tiempo suficiente para obtener resultados, sin perder de vista que lo importante es la dinámica que este método comporta más que la medida estricta de su eficacia.

Gloria Fasoli